miércoles, 29 de mayo de 2013

Germán Berríos acerca de la formación de residentes de psiquiatría y la epistemología psiquiátrica





Dr. Germán Berrios en Argentina (Fuente)



"La Psiquiatría difiere, por lo tanto, de otras especialidades médicas. Esa diferencia debiera gobernar la forma en que enseñamos Psiquiatría. En lugar de poner cien artículos sobre neuroimagen o sobre genética en la currícula de los residentes, habría que reservar un porcentaje de trabajos para filosofía, antropología y psicología. Entre 1985 y 1995, durante los diez años en que fui el bibliotecario mayor del Colegio Real de Psiquiatras del Reino Unido y estuve a cargo de las lecturas de los residentes nacionales, reservé un treinta por ciento de artículos para las ciencias humanas. Por lo menos tenían una idea de que este mundo existe. Cuando dejé el cargo, a los tres meses, el nuevo bibliotecario reemplazó el treinta por ciento y lo llenó de artículos sobre neuroimagen y neurofarmacología. Sabemos que el lenguaje neurobiológico le ayuda poco al clínico en su manejo del enfermo. O mejor dicho, su poder explicativo se acaba pronto. El enfermo necesita comprensión y diálogo y el decirle que a lo mejor su lóbulo frontal no le anda bien y necesita medicacion no es suficiente. Los pobres residentes pronto se deslizan hacia el uso de lenguajes folklóricos. En Inglaterra, por lo menos, no estamos formando a los psiquiatras como debiera ser."

G.E. Berríos




---oOo---



Nuestro entusiasmo por el magisterio de don Germán Berríos nos hace continuamente 'googlear' su nombre en búsqueda de sus escritos que, siendo tan numerosos, andan desperdigados en los meandros de internet. En esos trajines hemos hallado muestras diversas del interés que sus textos y su persona despiertan en los círculos 'psi' alrededor del mundo: desde páginas donde algún anónimo curioso interroga acerca de la 'verdadera' edad de Berrios (no vaya a ser que alguien tan sabio resulte ser un jovenzuelo 'nerd' o, al revés, sea un apolillado alienista de museo casi contemporáneo de Pinel). También se encuentran copias de algunos artículos suyos particularmente inhallables pero que algún samaritano colega ha escaneado y subido penosamente en pesado archivo a alguna página de internet. Y aunque la bibliografía de Berríos circula predominantemente en idioma inglés -esa especie rara de latín contemporáneo- también hay diversas traducciones a otros idiomas y desde luego trabajos producidos primariamente en su lengua materna, el castellano (como anécdota debemos referir que en alguna de estas revistas se lo nombra como 'George' Berrios, deduciendo erróneamente que la inicial de G.E. Berrios corresponde a este nombre y creyendo, sin duda, que él es oxfordiano o cantibregense, esto es, británico nato).

En una de estas búsquedas hemos encontrado un valioso suplemento de la argentina Revista Vértex titulado "Prof. Germán E. Berrios en Buenos Aires - Curso y conferencias dictados en la Biblioteca Nacional, Buenos Aires, mayo 2010". En este volumen Berríos aborda varios tópicos pero con mayor detalle uno que ha consagrado a nuestro compatriota como autoridad mundial:  Filosofía e Historia de la Psiquiatría y Psicopatología.

Nos declaramos indigentes para comentar o resumir siquiera este vasto documento pero ofrecemos un par de glosas: la primera, donde Berríos apunta brevemente a la formación de los especialistas en Psiquiatría y critica el sesgo empobrecedor y neurobiologicista que campea en ella, y fijémonos en que Berríos habla de su experiencia británica por lo que contimás será penosa la situación respectiva en nuestra diminuta provincia peruana y sudamericana.

Alguien ha comentado que estos temas de filosofía e historia de la psiquiatría "no son como para residentes de primer año de psiquiatría". Nada más erróneo que este aserto, a nuestro entender, pues desde el principio de sus años formativos los psiquiatras en agraz son asediados sin pausa con los cantos de sirena de la prestigiosa neurobiología y su denodado auspiciador: la industria farmaceútica. En cambio, ¿quién auspicia la psicopatología, la reflexión histórica, el cuestionamiento filosófico a las "verdades heredadas" que sustentan nuestra praxis?

"Naides" -como diría alguno de nuestros paisanos-, y vale citar a nuestros paisanos pues muchas veces olvidamos que nuestros pacientes -o usuarios, como los llamemos- son lo más importante pues ellos constituyen la razón de nuestra existencia como profesionales y el 'fons et origo' de todo nuestro conocimiento -y aquí estamos citando a nuestro paisano Berríos-. No son meramente  los fármacos ni las neuroimágenes las que nos permitirán la adecuada comprensión de aquellos que dolientes acuden a nosotros.

Por ejemplo, menudean los encartes con recomendaciones posológicas e interacciones medicamentosas obsequiados por la industria, pero lamentablemente jamás veremos el siguiente memorándum distribuido cual necesaria cartilla  mnemotécnica -y cuánta falta nos haría tenerla presente como inseparable, imprescindible pichigüilis :









________________________


ENLACES:

- Prof. Germán E. Berrios en Buenos Aires - Curso y conferencias dictados en la Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 10, 11 y 12 de mayo 2010. VÉRTEX, suplemento especial, primer semestre 2011.





Otras entradas relacionadas en este blog:






lunes, 27 de mayo de 2013

El 'hoax' de Leon Eisenberg y su supuesta apostasía del TDAH antes de morir





En los últimos días la bandeja de spam y hasta el buzón de entrada de mi correo ha sido visitado por mensajes con enlaces a noticias que llevaban estridentes y espectaculares titulares como éste: "El descubridor del déficit de atención confesó antes de morir que es un trastorno ficticio". Leyendo el texto del enlace se leía, palabras más, palabras menos, lo siguiente:

"Siete meses antes de morir, el famoso psiquiatra estadounidense Leon Eisenberg, que descubrió el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), afirmó que se trata de "un ejemplo de enfermedad ficticia".
"Esta afirmación, hecha por el destacado médico, fue publicada por el semanario alemán 'Der Spiegel'.
"Los primeros intentos de explicar la existencia de este trastorno fueron llevados a cabo en los años 30. En aquel momento, los médicos que trataban a niños con un carácter inquieto y con dificultad para concentrarse les diagnosticaban el síndrome posencefálico, pese a que la mayoría de esos niños nunca habían tenido encefalitis.
Fue precisamente Leon Eisenberg quien en los años 60 volvió a hablar de dicho trastorno. En el año 1968 incluyó la enfermedad en el 'Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales'."

Desde luego, a primera vista lucía sospechoso que apareciese este anuncio en fechas cercanas a la aparición del DSM-5 y recién cuatro años después de la muerte de León Eisenberg (2009). Más peculiar aún, como dice el enlace, que no fuese con los postreros estertores de la agonía cuando el viejo psiquiatra hubiese abjurado de toda su carrera científica y confesado que él había ladinamente inventado una enfermedad inexistente, sino que, supuestamente lo hizo siete meses antes de morir, pero entonces ¿por qué nadie lo había dicho antes?

Asimismo parecía bastante coincidente este rumor con la línea de otros chismes existentes sobre moribundos que supuestamente renegaron de su creencia o postulado más vigorosamente defendido en vida, cuando la Parca estaba ya haciéndoles guiños junto a su lecho de agonía. Otra mera casualidad, ¿no?

Entonces, nada más dando la rápida 'googleada' que alimenta a las bitácoras indigentes como ésta, hallamos que la noticia original del diario alemán Der Spiegel, apareció el 6 de febrero del 2012 y no era específicamente sobre Eisenberg y el TDAH sino que comentaba en general el incremento de las categorías diagnósticas en las clasificaciones al uso y su inevitable vaguedad. Dentro del artículo se citaba a Eisenberg declarando, supuestamente, que el TDAH era un padecimiento "ficticio" (y si se usa el traductor de Google, desde luego que el párrafo respectivo arrojará una frase con ese término, producto seguramente de la traducción elemental)... Pero ubicando la parrafada en su contexto, y teniendo en cuenta que es una referencia indirecta, no parece que Eisenberg dijese nada de ello sino más bien que el TDAH estaba -como sin duda lo está-  excesivamente sobrevalorado y sobrediagnosticado. De hecho, Eisenberg no escribió nada sobre ello formalmente en aquel momento ni hizo una declaración formal al respecto.

En el año 2007, Eisenberg publicó un breve artículo (Commentary with a Historical Perspective by a Child Psychiatrist: When “ADHD” Was the “Brain-Damaged Child”) a manera de reseña histórica sobre la evolución del concepto del TDAH situado en el contexto de la época y su posterior devenir: es necesario leerlo, porque esto no es un rumor sino un texto de su puño y letra, aquí Eisenberg grafica su perplejidad ante la avasalladora popularidad de un problema en su momento fue tan circunscrito y sobre las incongruencias acerca de su epidemiología y diagnóstico, por lo que culmina así:

"ADHD has morphed from a relatively uncommon condition 40 years ago to one whose current prevalence is estimated to be just under 8% of U.S. children 4–17 years of age. Correspondingly, the prescription of stimulant drugs has gone up enormously. The reasons are not self-evident. Is treatment putting misdiagnosed children at risk? Has there been a real change in prevalence? And if so, why? Or are children who were previously missed now coming into care for the first time? These are important questions and warrant systematic investigation. It is time for the NIMH and the FDA to convene senior investigators, clinicians, and epidemiologists to plan large-scale systematic research on matters of serious consequence for child health in America."

Descanse en paz, Don Leon, mire cómo sigue la anecdótica historia y ahora Ud. es insumo para un 'hoax'...


______________________


Sobre la imagen: No, obviamente ése no es Leon Eisenberg sino Jesse Eisenberg, pero no es casual su aparición aquí pues se consagró como actor de The Social Network y este 'hoax' sobre Eisenberg abjurando del TDAH es popularizado precisamente a través de estas redes ¿no?


ENLACE:

- La historia breve de este hoax en Snopes.com


Otras entradas relacionadas en este blog:





miércoles, 22 de mayo de 2013

Otro trastorno no especificado del DSM-5 / Another "not-otherwise-specified (NOS) disorder" from DSM-5




"No encontramos nada anormal en Ud. así que le iniciaremos tratamiento para el
Síndrome de Déficit de Síntomas que Ud. padece" (www.glasbergen.com


Es muy cierto el adagio que reza "el médico encuentra lo que busca y busca lo que conoce". Pero en el caso de la psiquiatría, donde el escueto criterio que supuestamente divide la normalidad de la anormalidad es borroso, cambiante e impreciso; se corre el riesgo enorme de que los psiquiatras, tantas veces más conocedores de su DSM que de la normalidad variopinta del ser humano, acaben diagnosticando síndromes como el de la viñeta humorística allá arriba.



____________________________


ENLACE:

dx revision watch, blog con numerosos enlaces sobre las noticias recientes acerca del nuevo DSM.



Otras entradas relacionadas en este blog:

HAVIDOL, el revolucionario psicofármaco que estábamos esperando

Más dosis de Martha Rosenberg

Trastornos mentales diagnosticados en neonatos y otras noticias de actualidad



domingo, 19 de mayo de 2013

Horóscopo del DSM-5





Tauro: el signo zodiacal que regirá los destinos del flamante DSM-5.



Y finalmente ayer 18 de mayo nació oficialmente el DSM-5 en la ciudad de San Francisco en los Estados Unidos de Norteamérica, con la asistencia de miles de peregrinos y pastorcillos y reyezuelos magos de todo el mundo que acudieron a venerarlo y a ser los primeros en deleitarse con sus berridos de neonato. La fecha, 18 de mayo, configura su correspondencia astral al signo zodiacal de Tauro, el cual simboliza la "consolidación" -no en vano Tom Insel por el NIMH y Jeffrey Liberman por la APA ya se dieron amicalmente la mano- y además alegoriza la gran expectativa por la nueva edición que se ha hecho esperar largos 19 años desde la previa, y ahora cristaliza en este deseado y planificado bebé. Debe anotarse adicionalmente que los nacidos bajo el signo Tauro son descritos como "conservadores y prácticos" a la vez -vivo retrato hablado de este DSM, qué duda cabe- asimismo se sabe que a los Tauro no les gustan los cambios -lo que augura larga vida a esta guagua hasta que sea destronada por el DSM 6-.

Los Tauro, como este DSM, son entre otras virtudes, sumamente rígidos e inflexibles. En opinión de los astrólogos, este DSM vivirá en perfecta sintonía con el mundo físico -deben referirse a "Big Pharma", sin duda- pues tienen un alto sentido del valor de las cosas; de hecho, ellos muestran capacidad para los negocios y saben juzgar de manera acertada el valor de las mercancías. Se sabe que entre las profesiones relacionadas con el signo de Tauro se encuentran la banca y los negocios, sobre todo el comercio, la contabilidad y la moda (no la medicina, fíjense, y mucho menos la psiquiatría).

Los Tauro son más prácticos que intelectuales, y como les gusta la continuidad y la rutina, suelen ser de ideas fijas -ejem, entonces todos los DSM son del signo Tauro, ¿no?-. Su egocentrismo es prominente y su amor propio los desborda la mayoría de las veces. Al ser el segundo signo les corresponde la segunda casa del zodiaco, es decir, "la casa del dinero": la acumulación de bienes y riquezas materiales. Su frase clave es "yo tengo".

No deja de ser sugestivo que el metal de este signo sea el vil: esto es, el cobre; su color de la suerte: el verde (como el dólar); y su órgano vulnerable: uno susceptible de ser estrangulado, la garganta. 

¡Larga, tumultuosa y desventurada vida a este nuevo DSM! Próximamente: su carta astral.




_____________________


Otras entradas relacionadas en este blog:

Moviendo el avispero del DSM-5

- La "MacDonaldización" de la Psiquiatría

El chiste y su relación con lo inconsciente - S. Freud

- Psiquiatría de animales


lunes, 13 de mayo de 2013

Szasz sobre la clasificación nosotáxica en psiquiatría







"The less a person understands another, the greater is his urge to classify him -in terms of nationality, religion, occupation, or psychiatric status. Intimate acquaintance with another person renders such classification quite unnecessary. Categorizing and classifying people is a means not of knowing them better, but of making sure that he will not know them too well. In short, classifying another person renders intimate acquaintance with him quite unnecessary - and impossible."

---oOo---

"Cuanto menos una persona entienda a otra, mayor será la necesidad de clasificarla, ya sea según la nacionalidad, la religión, la ocupación, o el diagnóstico psiquiátrico. Sin embargo, un acercamiento íntimo y empático con esta persona haría a dicha clasificación bastante innecesaria. La categorización y clasificación de las personas es un medio no de conocerlas mejor, sino de asegurarse de que no se llegará a conocerlas muy bien. En resumen, la clasificación de otra persona hace al acercamiento íntimo a ella algo  innecesario, y hasta imposible."



Herejías 
(1976)

El fuego









EL FUEGO

En la esquina más distante del pampón
Se ha levantado el montículo
Nunca hemos sabido quién lo inicia
Pero otra vez
Se ha hinchado y
Cubierto de moscas y un día
Todos corremos a contemplar el fuego
Que con sus mudas lenguas rojas
Nos llama desde el ancestro
No hay ningún rito
Pero asistimos a la quema del basural
Con la seriedad de la infancia que
Presencia el tránsito asombroso
De la materia convirtiéndose en ceniza y
El olor a podredumbre en densa
Humareda que lentamente alcanzaba
Las estrellas
Era una hoguera enorme que ardía en las pupilas
Y en los cabellos y la piel el olor
Del humo iba de vuelta
Con nosotros al hogar
A su candelita de cocina a querosén que
Enlutaba de tizne la sala-cocina-comedor de mamá
Haciéndola renegar que
“Su papá es un muerto en vida”
Hasta la hora de irnos a dormir
Desde mi cama
Pensando que nunca sabríamos quién
Renovaba  el cerro de basura
Redivivo siempre sobre la ceniza muerta
Yo atisbaba insomne el postrer humo de
La hoguera al fondo
Del hueco de la ventana
Y el chirrido de la puerta de la calle
En medio de la alta noche
Me develó por fin el misterio:
Aterido, con una fétida bolsa negra en brazos
Era papá quien
Salía a inaugurar el túmulo.



LCruzado 



____________________________


Otras entradas relacionadas en este blog:

-  Dos poemas de Emil Kraepelin

- Las flores

- Calateada



domingo, 12 de mayo de 2013

Moviendo el avispero del DSM-5




(Fuente)


Revuelo ha causado la declaración de Tom Insel, director del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH) acerca de que la flamante 5ª edición del Manual de Clasificación de las Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM, por sus siglas en inglés) no deberá ser más considerada como la "Biblia" de la psiquiatría sino a lo sumo como un "diccionario", que enumera y define una serie de etiquetas diagnósticas logradas meramente por consenso. El Dr. Insel ha informado que, a nivel de la instancia que encabeza, ven con desaliento que la clasificación DSM siga estableciéndose del modo descrito y que aspiran vivamente a que se alcance la clasificación de los trastornos mentales en base a sus respectivas etiologías, porque es lo que los pacientes merecen y no lo actual: una escueta descripción de síntomas sin más.

Para ello, y avizorando con optimismo los hallazgos de las investigaciones neurobiólogicas en los campos de la genética, la neurofisiología, la psicología cognitiva y la neuroimagenología, el NIMH propone la adopción de una matriz para estudiar y clasificar los trastornos mentales en base a los incipientes conocimientos de sus etiologías. Remarcan el hecho de que este conocimiento es aún precario pero plantean que no podrá progresarse en él si se sigue haciendo investigación en base a los criterios del DSM, es decir, asumiéndolos como el estándar de oro. A esta matriz propuesta se la ha denominado Criterios de Dominio para Investigación (Research Domain Criteria - RDoC) y es explícito que no se han diseñado para el diagnóstico clínico actual (vale revisar detenidamente el enlace y subenlaces).


(Fuente)


Distintas han sido las reacciones de la opinión especializada, desde aquellos que se regocijan viendo en esta noticia la supuesta acta de defunción de la clasificación norteamericana de los trastornos psiquiátricos, hipotética fuente de todos los males de la psiquiatría actual, hasta aquellos que ven en la propuesta del NIMH el prematuro nacimiento de un diagnóstico basado en sólo tentativos hallazgos neurobiológicos con el riesgo de "tratar" únicamente anomalías de laboratorio o de imágenes cerebrales. Ni lo uno ni lo otro, el psiquiatra crítico Duncan Double sorprendentemente es quien pone el comentario ponderado: "we should welcome NIMH re-orientating its research away from DSM categories. It may actually be progress if this means funding research on patients without relying on diagnostic criteria."

Sea bienvenido siempre el disenso, sobre todo si es meditado, concienzudo, y con miras a la apertura. Ya era aburridamente monocorde lo del DSM y sus criterios de cocina que esqueletizaban la práctica psiquiátrica, sobre todo en medios como el nuestro, muchas veces hoy rural provincia de la psiquiatría norteamericana. Como lo advierte cualquier residente en sus primeras semanas de formación -a despecho de que no se lo quieran decir explícitamente quienes abogan porque los criterios del DSM sean aprendidos de memoria-, lo que importa en principio es precisar fina y detenidamente los síntomas mentales de nuestros pacientes antes que desbarrar sobre si un paciente "cumple o no cumple criterios del DSM". Así lo grafica una cita de Berrios en un anónimo comentario a la nota de D. Double: "crucial moment of diagnosis is not really the putting of signs and symptoms together in some cluster or other but in the recognition of symptoms and signs. However old fashioned this claim may sound today, I firmly believe that there in lies the future of research in psychiatry and that it is only a matter of time before American Psychiatrists change their mind. Once they have done so, psychopathological research will become respectable and everyone will follow." 


(Fuente)



____________________


ENLACE:

- Muy recomendable post  de Philip Thomas: Why Neuroscience Cannot Explain Madness en esta página igualmente valiosa de ser revisada: MAD IN AMERICA.


Otras entradas relacionadas en este blog:









domingo, 5 de mayo de 2013

Apología del chisme, las habladurías, las caras dobles y las máscaras...



"Sólo las mujeres y los médicos saben cuán necesaria
 y bienhechora a los hombres es la mentira."

A. France



El chisme - N. Rockwell



- "¿Cuanto no le debemos al chisme? Somos ingratos con él. ¿Quiénes sino los mismos usufructuarios -que somos todos- han denigrado al chisme? ¿Cuánto dejaríamos de saber si el chisme no sobreviviera a todas las denigraciones? ¿Quién no habrá recibido o emitido algún schisme? Sin embargo, ¿por qué hay una generalizada censura contra este medio de comunicación de masas?

- Sepamos, ante todo, de lo que estamos hablando. El verdadero significado de la palabra puede ser deducido de su etimología. Viene de schisma, es decir, separación, y ese origen nos orienta definitivamente. El chisme es algo que se dice para separar o enemistar a dos o más personas. En ese sentido no puede ser aprobado, de ninguna manera.(...)

- Etimológicamente, usted tiene razón; pero, lo que a unos separa (schisma), a otros uno. Un chisme que tiene como efecto la separación debería llamarse otra cosa, pongamos cisme; y algo que deslustra una reputación, ya no es chisme, sino maledicencia.

- Lo característico del chisme es el placer de contar algo que se supone verdadero; lo característico de la maledicencia es el placer de hacer daño, refiriendo faltas que sabemos que no son ciertas.

- Ahí estamos: "Lo característico del chisme es el placer de contar algo que se supone verdadero". ¿No tienen, pues, mucho de chismosos los historiadores, los periodistas, los biógrafos, los conversadores? No sé quién lo dijo, pero si no lo dijo nadie, yo lo digo: conversación sin chisme no es conversación."


 Silva-Tuesta M. Conversaciones con Seguín. Lima: Mosca Azul; 1979.






"Las habladurías son principalmente una forma de hablar que se produce entre amigos o conocidos. A menudo se trata de una charla sin importancia, de una conversación ociosa sobre otras personas que no forman parte de la conversación, o que versa sobre cuestiones relativamente triviales. (...) Dedicarse a las habladurías implica un cierto grado de familiaridad o intimidad entre los interlocutores. No es posible dedicarse a las habladurías con un completo desconocido o con alguien que uno considera un enemigo, ya que las habladurías presuponen un cierto grado de conocimiento sobre el asunto de que se habla y un determinado grado de confianza y confidencia. Entregarse a las habladurías es trasmitirse mutuas confidencias; implica tratar al otro como miembro del grupo propio, como alguien que nos resulta suficientemente cercano para saber que le interesará, y que se le podrá confiar, lo que se diga en una conversación informal de ese tipo. Las habladurías son una forma de comunicación que actúa como símbolo de intimidad. (...) Entregarse a las habladurías con otros es mostrar que uno los considera como suficientemente próximas, o suficientemente integradas en un grupo, como para iniciar con ellos una charla informal, (...) Las habladurías son también una actividad mediante la cual las normas y valores de los grupos pueden reafirmarse sin tener que expresarlos en forma explícita. (...) Además, a través de las habladurías, los individuos pueden expresar sus opiniones sobre los demás con un grado de franqueza que sería difícil de mantener en un escenario público, y por esta razón les capacita para emitir juicios sobre otras personas y para expresar sus puntos de vista de un modo que sortea los riesgos asociados  con la confrontación abierta."

Thompson JB. El escándalo político. Paidós; Barcelona: 2001.





Fuente: Andertoons

"La vida cotidiana nos presenta una realidad dual de la existencia humana: lo que somos en la interioridad y lo que aparentamos ser en el mundo social. Lo que somos en el fondo es la intimidad. La traducción de la intimidad al plano exterior es la máscara. Imaginemos la convivencia social sin el reconocimiento de sus límites y protocolos. Pensemos en un mundo donde todos conocen los pensamientos de todos, donde no hay parámetros. No cabría lugar para uno mismo y nos veríamos sumidos en la locura. Las avenidas necesitan de señales y semáforos para evitar el caos. (...) Para convivir necesitamos de la máscara.


(...) Si hiciéramos realidad la utopía de ser nosotros mismos ante los demás, tal y como somos en la intimidad, conoceríamos el derrumbe de nuestra humanidad. La humanidad necesita de forma (que es contraria al caos), nuestras instituciones y las relaciones sociales . No conozco una institución sin jerarquías, no he sabido de empresas sin organización. Desconozco una relación humana absolutamente sincera."



 y la búsqueda del yo interior. Rev Neuropsiquiatr. 1999; 62: 152-162.







Un hombre tiene tantos yos sociales como grupos distintos de personas cuya opinión le importa
-William James

"Que la mente humana no es una unidad , que no hay un solo conductor al volante, y que está constituida por múltiples subunidades es una idea ya veterana que ha sido repetida por muchos autores de muchas disciplinas, desde filósofos a psicólogos y científicos. (...) Bueno, pero vamos al grano...¿cuántos “subyós” tenemos? No está clara la respuesta pero sí sabemos que uno no es la respuesta correcta. 

Entrada: Mentes Múltiples, del 05.04.2013.





_____________________

Declaración de conflictos de interés: Ninguno que declarar, pero a que no se saben la última...


Otras entradas relacionadas en este blog:

- La rica envidia

- Versiones del amor

Las monomanías de Esquirol & los monómanos de Géricault



jueves, 2 de mayo de 2013

Contra la "dimensionalidad" numerológica en Psiquiatría - G. Berrios







Honestamente, no es que uno posea la versación epistemológica y psicométrica para intentar asir en profundidad los conceptos que Berríos vierte en el reciente artículo suyo: "Is the concept of “dimension” applicable to psychiatric objects?" (World Psychiatry. 2013; 12: 76-78), pero no deja de ser estimulante leer sus conceptos que cuestionan la entronizada investigación cuantitativa y nomotética, llena de escalas y puntajes, sin duda necesaria, pero sin duda también sobrevalorada en desmedro de otros enfoques.

A partir de su concepción de que los síntomas psiquiátricos no son objetos naturales (como los perros, las nubes, los ríos o los átomos) ni abstractos (como la verdad, la sintaxis o la belleza) -puntos extremos adoptados por diferentes posturas en psiquiatría-, Berrios reclama la necesidad de replantear la posibilidad de "medir" dimensionalmente a dichos fenómenos, lo que le parece artificioso, y propone que lo que estamos haciendo en realidad es sutilmente parecido pero distinto: "Differentiating grading from measuring is essential. They are different mental operations and belong to different realms of knowledge. Grading is a form of evaluation and hence it accepts predicates such as fair, just, regular, consistent, benevolent, and so forth. Adjectives such as exact, reliable, valid, sensitive, specific, true, and the like cannot apply to it. Grading is always in the eye of the beholder, and the fact that some evaluators may be consistent in their evaluations (i.e., in attaching the same grading label to the same value or proportion) does not make grading into a form of measurement. Psychiatrists may want to use numbers as grading labels, but what they cannot do is perform mathematical operations on them."

No se refiere estrictamente Berríos a la perspectiva por la cual los síntomas psiquiátricos pueden entenderse como una continuidad desde la normalidad (dimensionalidad), en oposición a la perspectiva categórica, que confina a los síntomas psiquiátricos como objetos ajenos y perfectamente delimitados de la normalidad, sino a la cuantificación numerológica, con decimales y todo, que se hace de los objetos psiquiátricos:  "As they are, grading labels can, in fact, be useful in the description and management of mental symptoms. However, they are not quantifiable. Neither the number-labels attached to them can be treated as real quantities nor can the evaluated qualities be called “dimensions”. The same constraints apply to “mental disorders”. The fact that throughout history mental symptoms have been made to cluster up in particular ways does not make the resulting clusters less qualitative. Like the mental symptoms that constitute them, mental disorders can only be graded or evaluated."

A sopesar detenidamente la lectura (el verbo es sintomático, desde luego, ya que sugiere medición de peso) pues estamos demasiado acostumbrados a un elemento raigal del discurso de la modernidad: esto es, que si deseamos conocer algo sobre determinado ente, todo lo que necesitamos hacer es medirlo (con una cinta métrica o una sofisticada escala). Más que una declaración culminante, textos enjundiosos como los de Berríos, son un profícuo punto de partida y así son bienvenidos.


_________________________


ENLACES:

- Berrios GE, Marková IS. Is the concept of “dimension” applicable to psychiatric objects? World Psychiatry. 2013; 12: 76-78.

- Del recordado blog mentor nuestro Nietos de Kraepelin (e inactivo y añorado ahora) una pincelada reflexiva sobre Don Germán Berríos, digo, para atemperar el entusiasmo: http://nietosdekraepelin.blogspot.com/2010/02/not-so-ligth-reading-for-rest-of.html


Otras entradas relacionadas en este blog: